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viernes, 15 de marzo de 2013

¿Como saben las plantas que día del año es?



Seguramente con esto del cambio climático, muchas veces habréis escuchado que las plantas florecen cuando no deben. Que un periodo de tiempo particularmente bueno o malo, ha hecho que los arboles produzcan flores antes de tiempo, o que  plantas que ya deberían haber perdido sus flores,  sigan llenas de color.


Pues bien, la pregunta que os voy a responder hoy  es ¿es cierto esto? ¿Pueden las plantas variar su ciclo y cambiar su fecha de floración, simplemente porque haga mejor o peor tiempo? La respuesta es que si y no. Y me voy a explicar


Existen tres tipos principales de plantas: Las plantas de día largo,   entre las que se incluyen por ejemplo la avena, el trébol o el clavel, las plantas de día corto entre las que se incluye  el café o el tabaco,  Y las plantas de día neutro, entre las que se incluye por ejemplo el olivo.  


En las plantas de día largo,  tiene que haber pocas horas de oscuridad para que la planta florezca. Es decir, si hay más de 8 horas (por ejemplo)  de oscuridad, simplemente la planta no florece. Da igual que en las horas de luz llueva o haga un sol radiante, o que haga más frio o calor. Estas plantas, solo pueden florecer en las épocas de noches más cortas (finales de primavera, y verano)


Las plantas de día corto en cambio, necesitan que haya un numero mínimo de horas de oscuridad para poder florecer. Basta incluso que les pongamos un foco a media noche, para que la planta no florezca (las fuentes de luz naturales como la luna, no tienen suficiente intensidad). Es decir, que estas plantas solo florecerán si las noches son relativamente largas. (Como poco, a partir de  mediados de otoño).


Y después están las plantas de día neutro.  Son aquellas a las que el número de horas de luz no les afecta en absoluto. No obstante, en estas plantas hay muchos otros  factores que  ajustan la floración con la época del año. (Un mínimo de  temperatura, una cierta cantidad de humedad en el suelo originado por lluvias, etc.)



 
Para “detectar” cuanta luz hay,  las plantas emplean las giberelinas. Es un proceso complicado, pero simplificando mucho.  Las giberelinas son unas hormonas, y su cantidad depende de la luz que reciba la planta  Si la planta recibe x horas de luz, sintetizara X cantidad de giberelina.  Midiendo la cantidad de giberelinas que tiene, la planta sabe más o menos  en que época del año esta.
Viene a ser algo así como nuestro moreno. Si vemos que estamos muy morenos, sabemos que estamos en verano. Si en cambio estamos muy paliduchos, debe ser que estamos  en invierno (pero con mas precisión)

lo que todo esto quiere decir, es que las plantas de día corto y largo, siempre florecerán en las aproximadamente  en las mismas épocas. Evidentemente puede haber algunos cambios debido al clima. Unas condiciones muy buenas, pueden hacer que las plantas florezcan el 1 de abril en vez del 15, porque toda la maquinaria se ha puesto en marcha mas rápido. Lo que no es posible es que una planta de día largo, este con flores en pleno mes de diciembre por muy buen tiempo que haga. Simplemente no es posible.


Así que ya sabéis: Si os dicen que el cambio climático afecta a las plantas y que las vuelve locas, puede ser verdad en algunos casos puntuales. Pero como norma general no basta solo con que el tiempo sea raro para que las plantas no sepan que día del año es….

miércoles, 6 de marzo de 2013

Las tartas de Ikea no tienen contaminación fecal. ( o como acojonar a la gente para vender mas periodicos)



Leyendo la prensa de hoy, se observa en todos los diarios la noticia de que las tartas de Ikea estaban contaminadas. Resulta que todos los medios indican que esta contaminación es de origen fecal, cuando resulta que eso NO es cierto.  Leyendo toda la prensa, y recopilando todos los datos posibles, la conclusión que se obtiene es que la contaminación que se ha dado es por coliformes, y la prensa en su desconocimiento ha confundido  esto con contaminación fecal.


Así que voy a dedicar la entrada de hoy, a explicar cómo se detecta la contaminación fecal (tanto en tartas como en piscinas u otros sitios), y qué diferencia hay entre contaminación por coliformes y contaminación fecal.

En primer lugar debemos aclarar que los coliformes son un tipo de bacterias que tienen unas características en común. Son bacterias bacilos gram negativas, aerobias o anaerobias facultativas, no esporogeneas y fermentan la lactosa. Lo que en cirsitiano significa que son bacterias  de forma alargada que  tienen una pared gruesa, pueden vivir en presencia de oxigeno aunque soportan el que no lo haya, no forman esporas  y pueden alimentarse de lactosa.  Todas las bacterias que tengan esas cuatro características, son coliformes.




Pues bien, hay cuatro tipos de “familias” que forman este grupo:
 
1) Las Enterobacterias (las bacterias de esta familia normalmente  son fecales)
2) Las Escherichias (las bacterias de esta familia normalmente son fecales)
3) Las Citrobacter (en este grupo hay de todo. (Algunas son fecales, algunas no) 
4) Las Klebsiellas (en este grupo hay pocas bacterias que sean fecales)


El análisis para comprobar si hay contaminación fecal es muy simple. Se coge una muestra y se pone en un medio que tiene lactosa y poco oxigeno. Se pone en tubo de ensayo y se coloca dentro otro tubo invertido y lleno hasta arriba. Si en 24 horas, se ve que en el tubo invertido aparece gas, son coliformes. PERO, (y el pero es importante) después hay que ver si son fecales o no. En ese segundo análisis, (que es casi igual de simple) se tardan otras 24 horas.


Resumiendo: En toda contaminación fecal  hay coliformes, pero no todos los coliformes son contaminación fecal.  Un ejemplo más simple: Siempre que estas resfriado estornudas, pero un estornudo no significa que estés siempre resfriado.


Pues el problema con las tartas de Ikea es que la prensa no tiene ni idea de lo que habla, o lo que es peor, nos quieren asustar a propósito. Veamos los datos. En china se detecta una contaminación por coliformes (a secas) en sus tartas Hace dos meses. Aquí aclaro que lo normal es que si detectas coliformes fecales, pongas directamente la segunda palabra. Pero aceptamos que los chinos son distintos y no la ponen.


La compañía responde que si, que en los análisis hay coliformes, pero que no son fecales. Son bacterias del grupo de las coliformes, pero no de origen fecal, y por eso no suponen un riesgo sanitario. Pueden suponer un problema de calidad, pero no un problema sanitario por sí mismo, o por lo menos ni de lejos tan gordo como una infección por E. Coli.


Es decir: se ha detectado contaminación por coliformes, pero los análisis que nos dan dicen que son de los no fecales, (y no aparece por ningún sitio un solo análisis que diga lo contrario.)


Pero lo más grave y que me molesta, es que en algunos periódicos se molestan en aclarar la diferencia entre coliformes fecales y coliformes “a secas”. Y aun así, titulan las portadas con “Ikea retira sus tartas por riesgo contaminación fecal”.


Lo cual me lleva a la conclusión de que o no se han enterado de lo que han escrito, o bien (y mucho mas preocupante) quieren directamente acojonarnos a ver si así venden más


lunes, 18 de febrero de 2013

Alzheimer, vacas locas y priones.




Estoy seguro de que  si le hiciésemos una encuesta entre la gente sobre el titulo de este post post, la mayoría de ella sabría en mayor o menor medida que es la enfermedad de las vacas locas o el Alzheimer, pero no muchos sabrían decir que son los priones. Y no obstante, tiene mucha relación con esas dos enfermedades, porque parece que lso priones, responsables de las vacas locas, tambien lo son del alzheimer.


El Alzheimer es posiblemente una de las enfermedades más conocidas entre la gente. Todos tenemos un familiar, o el amigo de un familiar que  por desgracia lo ha sufrido. La enfermedad de las vacas locas, si bien no es tan frecuente ni mucho menos, causo hace no demasiado tiempo una de las mayores alarmas sanitarias en la industria de la alimentación. Así que quisiera dedicar un poco de mi tiempo a explicaros el por qué se producen estas enfermedades y como afectan a nuestro cerebro.

Para empezar, debemos hablar de las proteínas y de su formación. Imaginemos que tenemos una cadena de ADN, con información para producir una determinada proteína. El primer paso para conseguir una proteína a partir de ADN, es leer este y hacer una copia en ARN, que llamaremos ARN mensajero. A diferencia del ADN, este ARN mensajero puede salir del nucleo de la célula y moverse por ella. Es algo asi como si tuviésemos en una biblioteca un libro de valor incalculable, y que por ello  no lo pudiésemos sacar jamás. El ARN vendría a ser el equivalente a hacerle una fotocopia, y esta si podríamos llevárnosla donde quisiésemos.


Pues bien, una vez que el ARN mensajero sale del núcleo, es transportado hasta unas “fabrica” de proteínas que son los ribosomas.  Alli se lee las instrucciones de ese ARN y se van poniendo los aminoácidos que indica uno detrás de otro, formando  una especie de “cuerda” de aminoácidos, que dará lugar a una proteína.

Pero falta un paso más importantísimo para las proteínas, y es el darle una forma concreta a esa cuerda. Según los aminoácidos que tenga y algún otro detalle químico mas, la cuerda adoptara una forma  u otra. Algunas cuerdas adoptaran por ejemplo forma de muelle. Otras adoptaran forma de ovillo. Otras pueden adoptar simplemente una forma de palo, otras se plegaran sobre si mismas hasta formar un cubo…. Las posibilidades son casi infinitas.


Pues bien, aquí es donde entran los priones. Las proteínas, para funcionar bien, tienen que tener su forma adecuada, que es la normal. Pero a veces, existen proteínas que teniendo exactamente la misma composición, por algún extraño motivo, toman otra forma. A esta proteína con forma “rara” la llamamos prion.



El problema es que cuando un prion se encuentra con su equivalente en forma normal, es capaz de hacer que esta se transforme, y pase a tener la forma rara, transformándose en un nuevo prion. Imaginemos que tenemos una proteína con forma de muelle que ejerce una función mecánica (se estira y se contrae), y a su contrapartida prionica con forma de cubo. Pues bien, si el cubo toca a la proteína muelle, esta se transforma en un cubo y pierde sus propiedades.

Pero ese no es ni mucho menos el mayor problema. El problema grave de verdad, y por lo que causan enfermedades, es que los priones tienden a “acoplarse” y juntarse entre si, y terminan formando cristales que dañan la estructura tanto de las células como los tejidos.  De hecho estos  cristales terminan formando literalmente agujeros en el cerebro como los que podéis ver en la foto, lo cual le da a la enfermedad de las vacas locas su nombre técnico: encefalopatía espongiforme.






Fotografía tomada de  http://www.veterinaria.org/revistas/vetenfinf/bse/priones/priones2.htm


El método de transmisión de esta enfermedad también varia de un caso a otro. En el Alzheimer hasta donde yo se, parece que no es contagioso, con lo que la aparición del primer prion debe de ser espontanea. En cambio en la enfermedad de las vacas locas (o su variedad humana, llamada síndrome de Creutzfeldt-Jacob ) es sistema de transmisión suele ser por ingestión de partes contaminadas por el Prion.

El salto de especie a especie, también es bastante puñetero en esta enfermedad. Por ejemplo, los humanos pueden consumir sin problemas cualquier parte de oveja afectadas por este prion (en este caso la enfermedad se llama Scrapie). Se conoce hace muchos años la enfermedad en ovejas y nunca ha habido ningún problema. Pero no obstante si las vacas consumen harinas hechas con restos de ovejas afectadas, si contraen la enfermedad, y las variedad de las vacas (las famosas vacas locas)  si nos puede afectar a nosotros.

Es más, se llega a dar el caso que a los hámsters que ingieren  priones de ratones no les pasa nada, pero en cambio si lo hacemos al revés (ratones ingiriendo priones de hámsters) los pobres ratoncitos si desarrollaran la enfermedad.

En fin, espero haberos aportado un poco de luz sobre el tema. Personalmente creo que  es este un campo en el que debemos investigar más, ya que entender cómo funcionan los priones puede llevarnos a poder tratar mucho mejor muchas enfermedades neurodegenerativas que en la actualidad son por desgracia incurables


NOTA AÑADIDA EL 12/08/2013: esta entrada refleja el conocimiento que el autor tenia en esta fecha.  Aunque todo lo que se refiere a como funcionan los priones y las vacas locas es correcto, un estudio reciente muestra que el origen de  el alzheimer no es debido a priones como podia parecer sino a la proximidad entre dos proteinas distintas. En proximas fechas hare una entrada al respecto.



viernes, 18 de enero de 2013

Las vacunas ya no previenen enfermedades.



Pues no, no me ha dado por apuntarme a las teorías conspiratorias y unirme a la moda de gritar que las vacunas causan enfermedades o que son un instrumento del gobierno para controlarnos.  Me refiero a otra cuestión: a la multitud de nuevos tratamientos en investigación que surgen  para algunas enfermedades y que llevan por (estúpido) nombre “vacunas terapéuticas”.


Tradicionalmente para la gente “normal” una vacuna es una inyección que se le pone a una persona para que esa persona no pueda sufrir en el futuro una enfermedad, o la sufra de forma muy leve. Hasta aquí todo bien.

Estas vacunas funcionaban de tal manera que a la persona que se le ponía, lo que se le estaba introduciendo era los microorganismos causantes de la infección muertos, o bien mas modernamente solo “trocitos” de esos microorganismos. De esta forma se pone en marcha el sistema inmunitario del organismo como ya explique en otra entrada,  y lo que se consigue es que el cuerpo tenga listas las defensas para la siguiente vez que entre ese microorganismo y poder combatirlo muy rápidamente, sin que llegue a haber siquiera síntomas de la enfermedad.


Resulta que en los nuevos tratamientos que se investigan contra el sida, el alzhéimer  y otras enfermedades  consisten no en atacar a la enfermedad directamente, como hacen por ejemplo los antibióticos, sino en que sea el propio cuerpo el que ataque a través del sistema inmune a la enfermedad que antes no atacaba o atacaba poco. Evidentemente  este sistema que se usa una vez que estás enfermo.


Pues bien: a algunos genios se les ha ocurrido que como ambos sistemas se basan en potenciar el sistema inmunitario, a este nuevo sistema le vamos a llamar “vacuna terapéutica” y al antiguo “vacuna preventiva”, lo cual demuestra lo carajotes que somos los científicos a veces.

Resulta que la mayoría de la gente no sabe demasiado de ciencia. Pero para una vez que la gente tiene claro algo (que las vacunas son algo que te pones cuando estas sano para que no puedas tener una enfermedad en el futuro) resulta que no, que a un tratamiento que puede tener otros mil nombres (potenciador del sistema inmune, mejorador inmunitario, activador inmune, etc.) le ponemos un nombre que puede llevar a confusión a la población general.

Y puede parecer una chorrada, pero recordemos que en los casos de la gripe A y la gripe aviar, hubo empresas que se forraron con el dinero de todos debido al miedo de la población, y a que estas pedían “vacunas” contra enfermedades que ni siquiera existían aun (una posible mutación del virus juntando la gripe aviar con la humana). Nos vendieron literalmente millones de antivirales, llamándolos “vacunas” y la gente se vacunaba contra la gripe normal por miedo a la gripe A (cosa completamente inútil contra la gripe A en ese momento).

Así que dejémonos los científicos de inventos, y intentemos no complicar más la ciencia, que ya la ciencia es bastante compleja sin nuestra ayuda, y pongámosle nombres claros a las cosas.

lunes, 31 de diciembre de 2012

¿De verdad se pegan las aspirinas al estómago?



Como suele pasar en estas fiestas quizás  alguno de vosotros se pase con las copas, y tras una bonita resaca, decida tomarse una Aspirina. Tal vez resulte que os habéis pillado un resfriado considerable a causa del frio fuera y las calefacciones dentro, y estéis a punto de tomaros un ibuprofeno.

Pues bien, quiero aprovechar  para intentar aclararos  por que este tipo de pastillas son malas para el estomago, tratar de explicaros como funcionan y aclarar algunas leyendas urbanas.
En primer lugar, tanto la aspirina, el ibuprofeno y algún otro  medicamente (por ejemplo el diclofenaco) pertenecen todos a un tipo de medicamentos llamados “antiinflamatorios no esteroideos”  Esto significa que son un tipo de compuestos que actúan contra la inflamación, y que no pertenecen a la familia de los esteroides (hasta aquí fácil, ¿no?).
Pues bien, todo este grupo de medicamentos, tiene una cosa en común, y es que actúa contra una pieza concreta del sistema que produce en el cuerpo la inflamación y el dolor: La cicloxigenasa-2 (COX-2 a partir de ahora). Cuando se produce un daño en el cuerpo, La COX-2 se activa y se desencadena un montón de reacciones que terminan llevando (entre otras cosas) a que la zona que sea, duela y se inflame. Así que si tomamos algo que haga que esta encima no se active o se active menos, la zona nos dolerá menos y estará menos inflamada.

Ahora viene el problema: Esta maquinaria tiene una prima hermana, llamada COX-1. Simplificando mucho, esta encima sirve para que el estomago  produzca una sustancia que protege sus paredes y así no se digiera el mismo.  Pero como son muy parecidas, resulta que la aspirina no es capaz de “distinguir” entre una y otra, y cuando actúa sobre una, también actúa sobre la otra. Es decir, que nos quita el dolor del brazo o de cabeza pero al mismo tiempo hace que el estomago produzca menos mucosa protectora, lo cual si se prolonga en el tiempo puede llevar a que el contenido acido del mismo, ataque a las paredes y nos produzca una ulcera gástrica. Esto no tiene nada que ver con que  “la aspirina se peque al estomago” como nos decían de pequeños. Si nos lo inyectasen directamente en sangre, seguiría haciendo el mismo efecto, puesto que se trata de su funcionamiento químico lo que afecta al estomago.

Lo que si tiene una base es el hecho de que estos medicamentos se deban tomar con comida: Al comer ponemos en marcha la maquinaria del estomago, y  para proteger al mismo segregamos mas sustancias protectoras de la pared. Por eso en ese momento concreto, los efectos adversos de la aspirina y el ibuprofeno son mínimos.

Así que ya sabéis: si tras estas fiestas necesitáis una aspirina, tomáosla con un polvorón y un vaso de leche. ¡Felices fiestas!